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Trastorno del lenguaje expresivo.


Cuando un niño esta luchando para poder expresar sus ideas en palabras ,le  están sucediendo muchísimas cosas en su mente, cuerpo y corazón. Lo primero que tenemos que saber es que en su mente tiene muchísimas ideas extraordinarias , opiniones pertinentes y anécdotas para compartir contigo. Pero cuando desea expresarlas, parecen no encontrar la puerta de salida y si lo hacen no encuentra los sonidos que coincidan con cada idea para que vos puedas entenderla. 
El sabe que quiere decir , y también sabe como se tendría que escuchar, pero no puede hacer que su boca, lengua y cientos de músculos se coordinen para expresarlas correctamente. Esto lo llena de frustración y ansiedad. Cada vez que de su boca salen sonidos que hacen inteligible sus palabras , se esfuerza por hacerse entender, muchas veces sin resultado .Que bronca siente en su corazón. Tan buenas ideas y no poder compartirlas. Cuántas ganas de participar en clase  ,pero no le entienden ¡Que impotencia siente en su boca al querer expresarse!Podemos sentir su desesperación por ser entendidos.Entonces comienzan a usar gestos, mueven sus manos, señalan objetos, lugares y repiten fonemas intentando que estos se acomoden y aclaren. Pero lamentablemente sus ideas no se convierten en palabras habladas.
Y allí  estamos nosotros, mirándolo e intentando disimular nuestra propia angustia y desesperación por entenderlo. Buscamos adivinar , distraerlo con otro tema   o hacerle creer que lo entendimos. El niño sabe que no pudimos captar su mensaje y como esto le sucede muchas veces, se da por vencido. 

¿Cómo podemos ayudarlo?
 Una vez una mujer bella y sabia,llamada Verónica, me contó de un juego que nos  ayuda a calmarnos, y así poder lograrlo:entender y ser entendido.
 " Invítalo a convertirse un robot .Los robot hablan despacio, pausado y por silabas.Tu también conviértete en robot, es muy divertido "Practicar hablar como un robot fue el mejor recurso que encontré para esos momentos donde mi angustia y pena por no entenderlo cubrían mi corazón y alma entera.

 

Entonces cuando veas a un niño que  está luchando con sus  palabras porque  se le atoran  o   no encuentra como suenan , o  no salen de su voz como quisiera , recuerda  que  necesita dos cosas: Que estemos allí  y darles tiempo , todo el tiempo que su mente necesite para calmarse y acomodar los movimientos  que acompañan y posibilitan dar voz a cada una de sus grandiosas ideas. Y darle  tiempo para que   su  corazón le susurre que vale la pena intentarlo una vez   más . 
No lo apures, no hables por el .Quédate a su lado hasta que esté  listo para seguir intentándolo. Confía más en él  y teme menos por él.
                                                                Con amor 
                                                                  Mariana de Anquin


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